lunes, 4 de enero de 2010

Tatuados por los medios

Aproveché estos días que "rodean" a la Navidad, un tiempo en que siempre me siento llamada a retraerme, alejarme de las carreras del mundo laboral y virtual y dedicarme casi exclusivamente a "mi gente" (la que comparte el techo conmigo, bah, porque "mi gente" también está entre los compañeros de trabajo, y en la Web 2.0), para darme un gustito y leer Tatuados por los medios - Dilemas de la educación en la era digital (Silvia Bacher 2009; ed. Paidós).

Supe de este libro por una breve entrevista a la autora publicada en el número 30 -año 2- de "singular & plural" (pág. 4), el periódico que el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires acerca quincenalmente a escuelas estatales. A mí me lo acerca una colega, que, si bien no anda tanto por la Web 2.0 sabe de ese espíritu del compartir y "forwardear", y nunca se olvida de cuánto me interesa esa publicación. En esa entrevista, Bacher contaba que originalmente había pensado en llamar a este trabajo "Marcados por la escuela, tatuados por los medios", y anticipaba la idea de que los chicos llegan hoy a la escuela con los medios como una "segunda piel", una marca que vivirá con ellos a lo largo de toda su historia. Tal vez porque justo hacía unos días comentábamos con otro profesor la fascinación de nuestros adolescentes por marcarse de forma indeleble con signos que nosotros, escépticamente, observamos con por lo menos un gran signo de pregunta, tal vez por todo lo que hemos venido discutiendo en el transcurso de la diplomatura, lo cierto es que me sentí urgida a leerlo, y justo antes de que pasara Papá Noel por casa, le hice un guiño para que supiera dónde parar en la librería...

Atravesada mi lectura, como inevitablemente iba a estarlo, por todo lo que he estudiado durante el 2009 , fue una grata experiencia reconocer en cada capítulo conceptos, realidades y desafíos educativos que ya había identificado a través de los trabajos de otros autores (la "Sociedad en Red" de Castells, la crisis del sistema educativo que analizara tan claramente Echeverría, el rol de las TIC en la escuela que apenas acabamos de considerar en el módulo GESTIC...), y enriquecer mi perspectiva con variadas fuentes y estudios sobre realidades adolescentes y TIC llevados a cabo recientemente en la Argentina y en toda Latinoamérica. En mi caso particular, esto último fue el aporte más valioso de la lectura, y pronto me abocaré a integrar estas fuentes a los cursos que dicto, convencida de que mis alumnos-docentes considerarán estos "espejos de la realidad que nos rodea" tan útil como yo.

Si bien la autora finaliza con algunas propuestas, el propósito principal del libro parece ser más bien sistematizar los interrogantes que debe intentar responder la escuela hoy. En palabras de Bacher misma: "Habrá que volver a pensar para qué reunir estudiantes y docentes, cómo hacerlo y de qué modo la apropiación de herramientas digitales puede constituirse en un puente que ayude a garantizar educación de calidad a fin de que cada uno de esos estudiantes logre convivir con dignidad y armonía en un entorno de profunda diversidad cultural... Si (la escuela) logra apropiarse de este desafío, entonces tendrá algo que decir." (Bacher op.cit. págs. 29-30). No muy distinto del punto al que nos ha llevado la diplomatura de FLACSO, ni muy lejano de dónde me siento parada como docente hoy...

Me quedo con la punta de respuesta con que cierra la autora su capítulo final - "Hacia una escuela WIKI" -: "Una escuela wiki que tome el modelo colaborativo de la web, pero ancle en los sujetos para acompañarlos en su transformación, proque esa es su esencia. Una escuela wiki que se fortalezca en lugar de encuentro por ser una institución confiable donde interactúan docentes, estudiantes, madres, padres, medios, instituciones intermedias, porque es concebida desde la responsabilidad social que asume la educación como oportunidad." Compañeros de la diplo: ¿No escuchan resonar las campanas del módulo EAR?

Gladys

1 comentario:

  1. En estos días estoy revisando los blogs de los y las compañeras. Voy a buscar el libro me parece muy interesante por lo que escribes.
    Saludos
    Héctor

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